Usted probablemente ya conoce los síntomas: Piel seca, sensible, mucha comezón, piel roja, inflamada, erupción recurrente, áreas escamosas de la piel, manchas ásperas y dura pero simplemente no sabía que era eccema.
Si usted o su hijo presentan cualquiera de estos síntomas, es importante hablar con el medico, porque puede ser una enfermedad crónica de la piel llamada Eccema o Dermatitis atópica.
El eccema no pone en peligro la vida, pero si puede alterarla. La comezón nocturna en un niño con eccema puede ocasionar muchas noches sin dormir tanto a él como a todos los demás en casa, y en los adultos, los brotes de eccema pueden provocar días perdidos en el trabajo y en las obligaciones personales.
Desafortunadamente o existe una cura definitiva para el eccema, pero con tratamiento puede usted evitar que esta enfermedad de la piel controle su vida. Por esto es tan importante que usted consulte a su doctor acerca de cuales serían los mejores tratamientos.
Las causas que producen el Eccema son desconocidas, aunque tiende a aparecer en familias con antecedentes de asma, alergias, o eccema. Si ambos padres padecen eccema, hay 80 por ciento de probabilidades de que los hijos también la padezcan. Así mismo, sabemos que lo indicios o los nuevos brotes pueden iniciarse por una variedad de causas como alergias a alimentos, polen o caspa de os animales, infecciones o estrés.
¿Cómo saber si es Eccema? La comezón es el síntoma más común del eccema, pero su diagnóstico no es fácil. No hay ninguna prueba de laboratorio para confirmar su presencia; más bien es un diagnóstico hecho por el doctor, basado en una combinación de su historial médico reciente, antecedentes familiares y un examen físico. Únicamente el puede diagnosticar el eccema, por lo que es muy importante que usted le comente acerca de los síntomas que tenga.
En niños mayores y adultos, el eccema aparece con menor frecuencia en la cara y más a menudo en las manos, cuello, parte interna de los codos, en las corvas y en los tobillos.
En los niños pequeños, por lo general se presenta en la cara, codos o rodillas y posiblemente en otras áreas.
Únicamente en los Estados Unidos cerca de 35 millones de personas padecen eccema, y uno de cada nueve son niños. En realidad, 90 por ciento de los casos son diagnosticados antes de los 5 años. Las buenas noticias son que muchos niños con eccema finalmente crecen sin eccema, aunque siempre tendrán la piel seca y sensible.
El eccema no se puede contagiar de una persona a otra.
Aunque en la actualidad no existe cura definitiva para el eccema, los investigadores están trabajando en ello. Afortunadamente los síntomas tienden a ser menos graves conforme el niño crece y pueden desaparecer casi por completo.
Ya que no existe cura, el objetivo real es sanar y prevenir o minimizar los nuevos brotes tanto como sea posible. Su doctor puede recomendarle también que mantenga su piel hidratada (lo menos seca posible). Los hidratantes ayudan a que su piel no se agriete o tenga comezón y lo hacen sentir más cómodo. También, debido a que la piel hidratada es menos susceptible de agrietarse, ayuda a que no penetren los gérmenes y organismos que provocan infecciones.
Los tratamientos más comunes para el eccema han sido los esteroides que requieren receta médica y también algunas cremas a base de hidrocortisona sin receta; pero también hay disponibles tratamientos libres de esteroides. Todos estos ayudan a reducir los síntomas de enrojecimiento, inflamación, y comezón. El médico también puede recomendar sedantes para ayudarle a dormir o antibióticos para la infección.
Tenga siempre mucho cuidado con los medicamentos que esté usando, tanto con receta como sin ella, y de sus efectos secundarios, y asegúrese de consultar con su doctor antes de empezar cualquier tratamiento.