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Campaña insta a ciudadanos y residentes legales a obtener trabajo en el campo.
El Sindicato de Trabajadores Campesinos (UFW) lanzó la campaña “Tomen nuestros trabajos” dirigida a ciudadanos y residentes legales para que tomen los empleos agrícolas que usualmente son otorgados a inmigrantes indocumentados.
El punto, según voceros del sindicato, es demostrar que dichos empleos no son muy codiciados por los estadounidenses y que por ende se requiere mano de obra de inmigrantes.
“Mucha gente en este país culpa a los inmigrantes debido a la mala economía y el alto índice de desempleo”, dijo José Jiménez, vocero de la UFW. “Pero lo cierto es que en el sector agrícola la gente aquí no quiere hacer ese trabajo”, agregó. “Hemos invitado como un reto a la gente que critica a los inmigrantes para que hagan este trabajo”.
Y el llamado surtió efecto.
Hasta el momento, según Jiménez, han recibido más de 8 mil solicitudes de personas mostrando su interés de laborar en el campo.
Sin embargo, sólo tres lo han conseguido.
Pero no por falta de empleo, sino por otros factores, como lo explica Jiménez.
“Una vez que la gente conoce más sobre estos trabajos, que son duros y físicos, lejanos y con poca paga muchos optan por no hacerlos”, dijo.
Como parte de la campaña, la UFW puso a disposición de los interesados es su página de Internet una forma para que la gente se registre. Ahí se obtiene la información básica sobre nombre y lugar de residencia. Luego estas personas son puestas en contacto con potenciales empleadores y comienzan un proceso como en cualquier otro empleo, según el vocero.
“El proceso es entre ellos y los empleadores. Ellos deciden. Si el empleador quiere contratar al empleado y si el empleado quiere el trabajo”, dijo.
La UFW ha recibido notificación de solamente tres personas que han conseguido empleo, dos de ellos están en Texas, uno de hecho se mudó a ese estado.
Pero esa ha sido la excepción a la regla, ya que la mayoría ha desistido del empleo cuando se dan cuenta lo que requiere el trabajo, entre otras cosas, mudarse a otro estado.
De acuerdo a la UFW, algunas de las personas que inicialmente tuvieron interés desistieron al enterarse que tenían que viajar o mudarse para llegar al trabajo y decidieron no someter solicitud. “Muchos de ellos querían reembolso por transportes, costos para mudarse, salarios no realistas, uno pedía 1,200 dólares por semana”, dijo por su parte María Machuca, otra de las voceras de la UFW.
El hecho de que solamente tres personas hayan seguido el proceso y conseguido empleo es una prueba contundente de la necesidad de trabajadores, según Jímenez.
“Eso prueba nuestro punto, de ahí (del campo) sacamos la comida de nuestros hijos y es clave tener estos trabajadores inmigrantes que suministren la comida del país”, aseveró Jiménez.
La mayor parte de los trabajadores del campo en los Estados Unidos son inmigrantes. Un 85 por ciento de estos trabajadores nació fuera de los Estados Unidos. De acuerdo a estadísticas gubernamentales, una vasta mayoría de los trabajadores del campo no están autorizados para trabajar en este país.
Según los organizadores de esta campaña, la cual en inglés se llama “Take Our Jobs” planean llevarla al congreso para tratar de que éste pase una reforma migratoria.
Según la UFW, sin una reforma, la agricultura doméstica puede sufrir.
Actualmente, el sindicato tiene la iniciativa AgJobs, la cual otorgaría a trabajadores campesinos que ya viven en los Estados Unidos, un estatus legal.
AgJobs tiene ciertas limitaciones y solamente se enfoca en los campesinos, los cuales, entre otras cosas, una vez que obtuvieran su estatus legal, tendrían que seguir trabajando en el campo por cierta cantidad de años para poder seguir teniendo dicho beneficio y eventualmente conseguir la ciudadanía.
“Básicamente es una de las metas de la campaña, enseñar que el problema migratorio afecta el sector agrícola y es una razón para una reforma”, dijo Jiménez.
“Necesitamos que el Congreso haga algo y que lo haga ya”, dijo por su parte Machuca. “No podemos permitir que los campesinos tengan miedo y que también los agricultores no sepan si va a llegar inmigración y llevarse toda la fuerza laboral”.





