Los más vistos
Most Commented Stories
No matches found.La Osteoartritis
De todas las muchas variedades de artritis, la Osteoartritis, o enfermedad degenerativa de las articulaciones, es la más común. La Osteoartritis se produce primariamente en las articulaciones que soportan peso -la cadera o la rodilla-, pero también puede afectar la columna vertebral y pequeñas articulaciones como la de la mano. Ocurre cuando el cartílago, que normalmente cubre y acolcha las terminaciones de los huesos, se rompe o se "gasta".
A medida que se friccionan hueso contra hueso, la articulación pierde su forma y alineación, los extremos de los huesos se engruesan y forman crecimientos óseos llamados espolones.
El resultado es una articulación hinchada, rígida y dolorosa.
La primera y más temprana manifestación de la Osteoartritis es el dolor de la articulación afectada, que inicialmente es leve y pasajero y se va haciendo más intenso y constante al aumentar el desgaste. Característicamente el dolor es producido por el movimiento y aliviado por el reposo y, como consecuencia de él, se produce una progresiva limitación para la movilidad hasta generar rigidez y, eventualmente, con la enfermedad avanzada, pueden surgir verdaderas deformidades que producirán una mayor limitación de los movimientos. Puede presentarse, además, algún grado de hinchazón.
Adicionalmente, en las manos se forman protuberancias (nódulos) en las articulaciones próximas y dístales de los dedos y en los nudillos.
La cojera es un síntoma adicional con el compromiso de las grandes articulaciones de los miembros inferiores (cadera y rodilla) y es producida por el dolor, aunque puede contribuir a ella algún grado de acortamiento de la extremidad en particular en la artritis de cadera. Existen varios factores que predisponen al desarrollo de la enfermedad:
El más importante de todos es la edad avanzada. Cuatro de cada cinco personas desarrollarán algún grado de este tipo de artritis después de los 65 años de vida.
Las mujeres tienen un riesgo mayor de presentar el problema debido a influencias hormonales.
La obesidad, que condiciona el soporte de cargas adicionales sobre la cadera y rodilla, es un factor que contribuye al desgaste temprano del cartílago.
Personas que practican deportes de contacto fuerte, están predispuestas al desarrollo de lesiones que facilitan la aparición posterior de esta enfermedad.
Adicionalmente, quienes han sufrido en cualquier momento de su vida una fractura que comprometió el cartílago articular tienen una muy alta probabilidad de hacer un desgaste posterior.
El diagnóstico de la Osteoartritis o artritis degenerativa es relativamente fácil y se basa en la evaluación de la articulación y la naturaleza del dolor por medio de la historia clínica, el examen físico y un par de radiografías que confirman el desgaste de la articulación.
Una vez hecho el diagnóstico, el tratamiento depende de la articulación afectada, edad del paciente, severidad de los síntomas y del desgaste y condiciones asociadas.
En casos leves puede lograrse una mejoría de los síntomas con el uso de medicamentos para control del dolor y de la inflamación, la cual debe ser administrada con precaución en pacientes con historia de gastritis o úlcera gástrica, en los cuales pueden ser mejor indicadas algunas de las nuevas sustancias disponibles, como Celebrex, que son selectivas en su acción analgésica sin producir daño a la mucosa gástrica, siendo por lo tanto indicado en aquellos pacientes.
Otras medidas aconsejables incluyen una restricción de la actividad y control adecuado del peso corporal. El uso de un bastón en la mano contraria a la articulación afectada (cadera o rodilla) aliviará a ésta de un 30 a 60 por ciento de su carga.
La terapia física y ejercicios en el agua incluyendo natación pueden ser benéficos en el objetivo de conservar la movilidad, además de tener un efecto sedativo. En casos mas severos pueden, ser sometidos a intervenciones quirúrgicas, para restaurar la anatomía normal de la articulación, con lo cual puede lograrse frenar el proceso de desgaste para evitar o, al menos, posponer la realización de cirugías de mayor complejidad como el reemplazo articular que es la intervención mediante la cual se retira la superficie articular gastada con el hueso adyacente y se coloca en su lugar una "articulación" de metal o polietileno. Es importante que usted que padece esta enfermedad, consulte a su doctor, quien será su mejor aliado en el control del dolor y el mantenimiento de las funciones de sus articulaciones.
ËMario Celaya es médico asociado en Vida Sana Clínica Familiar. Puede comunicarse con él al (559) 562-9399





